jueves, 30 de diciembre de 2010

The Qualitons – Lo que se cuece en Hungría, además del Goulash


Lo llaman globalización.

Sus detractores aseveran que nos está quitando personalidad y está alisando nuestras características intrínsecas siguiendo los designios de grandes corporaciones y sus aviesos intereses económicos.

Quienes cantan sus loas, en cambio, hablan de un mundo sin fronteras donde comunicarse y entenderse más rápido y mejor; una oportunidad única -y sin precedentes- para buscar (y encontrar) esos elementos que nos acomunan entre pueblos, a priori distintos.

Sin duda, no es éste el lugar para una docta disquisición sobre los pros y contras de este fenómeno que ha marcado los últimos compases del siglo pasado y los primeros de este nuevo siglo, a punto de cumplir su primer decenio de edad.

Pero, oigan, sí que da que pensar el hecho de que algunas culturas musicales que parecían propias de determinadas áreas geográficas, sigan expandiéndose y revertiendo de manera muy positiva en propuestas, nacidas en los lugares más insospechados.

He aquí un caso concreto.

De entrada, los húngaros The Qualitons nos recuerdan un poco esos Framus Five que, durante su breve trayectoria en los 60, sonaban a exquisito pepinazo de R&B británico a pesar de ser checoslovacos y, por tanto, a pesar de que probablemente nadie, en UK o el resto del continente europeo, tuviera ni repajotillera idea de su existencia o de su calidad.

En este caso hay claras diferencias. La primera -y más obvia- es la estilística, puesto que estamos hablando de una banda de Hammond Jazz, Soul y Funk. La segunda es que este “mundo globalizado” -que a veces muy a nuestro pesar y otras veces con sumo placer, habitamos- sí nos permite acceder de manera casi instantánea a la inmensa calidad atesorada por el recién editado álbum de esta banda, Panoramic Tymes, para la alemana Tramp Records. Cosa que antes, cuando las cosas iban lentas y por carta, nos habría costado años y años de investigaciones y favorables concatenaciones de coincidencias.

En cambio, en el caso de The Qualitons, ya los conocemos; y les hemos podido escuchar y hacernos eco de su calidad, cuando su carrera se reduce todavía a sólo tres años de actividad. Eso sí, en este breve tiempo, ya les ha dado para efectuar un puñado de grabaciones en CD y single, y hacer gala de una intensa actividad en vivo que los ha llevado a compartir escenario con el mismísimo Gil Scott-Heron, o a ser la banda de acompañamiento de Kati Kovacs, en su aplaudido regreso a los escenarios.

les dejamos con un último detalle exquisito para describir este combo, capitaneado por el DJ y productor Kanada Kaosz: su nombre viene del sello Qualiton Records, que debe ser algo así como el equivalente húngaro de, por decir el primero que se nos ocurre, Belter. Un homenaje a sellos que, en su día, se atrevieron a explorar y arriesgar más allá de las comodidades políticas y comerciales de su momento.

A veces, esto de vivir en un mundo globalizado, también tiene alguna cosa buena.

[Como de costumbre, tienen la posibilidad de acceder a la página de los Qualitons en nuestra sección de enlaces, para descubrir más detalles sobre la banda, o acceder a la página de Tramp Records para echar un vistazo a lo que ofrece el sello alemán]

lunes, 27 de diciembre de 2010

Nick Waterhouse and the Turnkeys – Nerds, purismo y sonido original


Esto de las listas de los mejores discos del año suele ser un coñazo y, de hecho, leer las ajenas normalmente trae al lector dolores de cabeza, ya sea por la falta de criterio de quienes elaboraron el listado, ya sea porque nuestro apego a la antigualla vinílica nos distrae a veces de prestarle la debida atención a las nuevas referencias y, por tanto, la mayoría de esos considerados como 'disco imprescindible del año' nos suenan menos que una canción de cuna del entorno rural uzbeco.

Aún así, y se quiera o no ponerlos en orden y negro-sobre-blanco, cada cual tiene (o tendrá, vaya) más o menos claros los discos que más le han gustado de cada año y este 2010 nos deja, además y en este sentido, un exquisito sabor de boca.

Este dulce gusto en el paladar es fundamentalmente cuestión de orgullo, pues gran parte de las referencias más suculentas aparecidas en el transcurso de este 2010 semi puntifinalizado, es purita cosecha de bandas patrias.

Así pues, hemos disfrutado del debut de los zaragozanos Faith Keepers, con un acojonante álbum de Funk, R&B y Boogaloo; y hemos gozado cosa mala con el elepé de los granadinos Al Supersonic & The Teenagers, con una magistral lección de cómo asumir –como Marvin (es decir, Dios) manda- los léxicos del mejor Soul. Se nos han puesto los dientes largos con el adelanto al álbum de Wondertronix, hemos bailado cual chimpancés con los singles de The Excitements y se nos ha llenado el corazón de grandes esperanzas con las maquetas de los galegos All Night Workers o las de los valencianos Vibe Creators.

No es que sólo hayan aparecido grandes discos por aquí, pero desde luego el nivel que España ha demostrado, en los últimos 12 meses, es digno del mayor aplauso. Por eso, tal vez sepa un poco mal (pero sólo un poco) la aparición a última hora de este artefacto proveniente de ese San Francisco, que ya fuera casa de la mejor banda blanca de R&B de los 90, los nunca suficientemente añorados Loved Ones.

Pero ciñámonos al ahora y a esta nueva rodaja de vinilo que amenaza con llevarse el gato al agua, en lo que a discasso del año se refiere.

¿Unissueds? Pues no, oiga.

A Nick Waterhouse y a sus Turnkeys la prensa de la Bay Area no duda en tildarlos de puristas que hacen discos como se hacían antes. Y eso es, exactamente, lo que se dedica a hacer esta banda que acaba de plastificar (gloriosamente auto editado en su sello Pres Records) su primer sencillo, con un sonido de purísimo Early 60s R&B que hace que los dos temas que lo conforman (Some Place y That Place) parezcan sendos unissueds rescatados de milagro del catálogo de Bethlehem; y no grabaciones de ahora mismo.

Nerd como él solo (véase foto y corrobórese ipso facto), y sin un myspace o página web suya que hayamos podido encontrar, Waterhouse ha perpetrado, junto a sus Turnkeys, una auténtica joya digna del R&B fan más exigente, cuclillo y tocacojones (perfil éste, que nos describe con precisión milimétrica).

De ello ya se hacía eco el amic & soci Albert Petit en su Blog, Northern45, y nosotros no podemos por menos que secundar todos los elogios vertidos, animarles a que se hagan pronto con su copia y pensar que, en fin, algo así aún no ha aparecido en nuestro país, pero que todo se andará.

Por falta de nerds patrios, no será. Eso, seguro.

[Para ahorrarles la ardua búsqueda, les anticipamos que disponen Uds. de copias a la venta a través de la página de Daily Records, enquistada en nuestra sección de links. De nada, hombre, de nada]

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Marc García – vermú fotográfico en Las Guindas

Click!

Ya está.

Es domingo, es la hora del vermú, y su resacosa, decrépita y ojerosa figura ha quedado registrada para siempre en la cámara de Marc García, ese tío encantador, que se mueve ágilmente por Las Guindas, que siempre tiene una palabra amabilísima y que, ahora, casi a traición, lo único que no ha capturado de Ud. es la halitosis dominical que, reforzada por la suave contundencia del Campari vermutesco que se está Ud. echando al gaznate, delata sus etílicas ingestas de la noche anterior.

Bravo y enhorabuena.

Lo de bravo, por estar vermuteando en lugar tan insigne como es Las Guindas en el momento en que su semblante fue fotografiado para la posteridad, qué duda cabe.

Lo de enhorabuena porque esa posteridad ya ha llegado: Marc considera que ya hay suficientes muecas crapulescas almacenadas en sus negativos, y que es hora de que éstas sean expuestas a la luz del día. O, mejor, a la de Las Guindas.

Y puede que ahí esté su retrato, también. Como el de un Dorian Gray siempre hermoso, del que sólo se envilece esa imagen en la que sale amorrado al sifón, doblado sobre la barra del local, con un abominable rictus alcohólico inscrito en sus facciones.

Para ello, no crean, se ha preparado otro gran vermú en su establecimiento de confianza este domingo 19 de diciembre. Y se ha predispuesto de tal manera para que, además de disfrutar de las instantáneas tomadas por Marc (siempre que sus legañas se lo permitan) mientras el aperitivo socava amablemente sus laringes, puedan gozar por lo auditivo de un concierto de The Velvet Candles y seguir engullendo y mirando y riendo y charlando al son de unos cuantos pinchadiscos.

Algunos van a misa, adoran a sus figuras divinas y cantan sus loas al dios que sea. Pero nosotros tenemos nuestro propio góspel dominical.

Y qué caramba! Más divertido, sí que es!!!

… a pesar de la resaca, claro.


Vermúes @ Las Guindas
Domingo 19 de diciembre
12h30
C/ de Sant Pau 128

jueves, 9 de diciembre de 2010

Callahan & Machito – A mal tiempo, buena cara


Hasta la fecha, los amantes de los ritmos negros más trepidantes, fechados entre mediados de los 60 y principios de los 80, tenían cita fija en Clandestino, esa cálida cueva incrustada en los bajos del restaurante Taxidermista de la Plaça Reial.

Cada viernes, Iván y Oriol, aka Dj Harry Callahan y DJ Machito, encendían el fin de semana barcelonés con lo mejor de sus maletas, tal y como habíamos hecho constar AQUÍ, para solaz de quienes desearan disfrutar de determinadas grooves sin tener que esperar a fechas señaladas en forma de clubes y weekenders.

Era todo tan fácil como decir: ¿Vamos? Pues sí, vamos.

Pero, ah amigos, ahora ocurre que por motivos relativos a licencias, Clandestino está cerrado y todo parece indicar que sanseacabó esa cita inamovible, esa seguridad de que ahí está el dúo, cada viernes, endulzando los oídos de quien quiera deglutir el mejor Soul, Jazz, Funk y R&B.

Pero sólo lo parece. Este viernes 10, y a modo de prueba, Callahan & Machito estarán en Diobar (que también es el sótano de un restaurante, el Dionisos del Barri del Born) y, tal y como ellos mismos indican, “si le gustamos al personal y a los gestores del garito, convertiremos las sesiones en algo semanal, rellenando el hueco en el corazón que nos ha dejado el Clandestino”.

Así que ya ven: está en sus manos rellenar ese hueco en el corazón.

Y aumentar los de las suelas de sus zapatos.


Diobar / Rte. Dionisos
Av. Marquès de L'Argentera 27 (esq. Passeig Picasso)
23h00 a 03h00
Entrada libre

jueves, 2 de diciembre de 2010

Can Pop – “Ante las dificultades, decidí que yo mismo crearía ese espacio!”


Normalmente, las que suelen llegar juntas, son las desgracias. Empiezas con una y, ¡Pam!, se te viene encima un tsunami de desavenencias que es como si, de la mano de un ejército de clones de Bud Spencer, te fueran cayendo tollinas de ni se sabe dónde.

Pero en el caso que hoy nos ocupa la cosa es diferente. Aquí, las que vienen juntas, son las buenas noticias. Sobre todo si habitan Uds. por el área de Girona.

Y si hace unos días hablábamos con Lluís Cardenal en este mismo blog, sobre su nuevo punto de encuentro musical –Wig Club- y sobre esas pocas cosas que vale la pena hacer en la ciudad de Girona, hoy toca tratar de otro nuevo espacio, en que esta vez mandan las artes gráficas.

Can Pop Gallery & Shop es un atípico local situado en el Barri Vell de Girona, especializado en la exposición y venta de obra gráfica tanto en su establecimiento como por Internet”, explica su fundador Pau Ribas, licenciado en Historia del Arte, pero –ante todo- rostro conocido del entorno 60s gerundés en los 90, quien asegura que “a pesar de haberse inaugurado el pasado abril, ésta es la culminación de un proyecto que se empezó a gestar hacia 2007”.

El menú, por favor

En Can Pop se puede encontrar trabajos de artistas, diseñadores, ilustradores, publicistas, grafiteros… obras básicamente en papel de estilos cercanos al Pop-Art, Op-Art, Ilustración Retro, Diseño. Además Can Pop también comercializa otros productos relacionados como postales, t-shirts o libros, por no hablar de trabajos del estudio americano Methane Studio, o de ilustraciones de Lord Dunsby, Judy Kaufamann o Kavel Rafferty, también adquiribles en nuestros espacios físico y online”.

Pero en este espacio, que desde su reciente apertura ha acogido exposiciones de Iván Solbes, Marcos Torres, Pep Pintor Pop y, a partir del 17 de diciembre, Aidette; también hay cabida para aquellos sonidos idóneos para acompañar semejante despliegue gráfico: “las inauguraciones de las diferentes exposiciones han sido amenizadas por diferentes Djs de la zona como Agustí 'Crab' o Mar Ruiz & Ramón Garriga”.

Obsesiones y puntos de encuentro

Poco a poco Can Pop se está dando a conocer y ya se ha convertido en un punto de encuentro de la cultura Underground, Sixties & Mod de la ciudad”, explica Pau, quien rememora los inicios, ese paulatino desarrollo de sus obsesiones: esas que le han llevado a apostar por este pequeño punto de explosión subcultural donde poder compartirlas. “Siempre me había interesado el mundo del arte y sobre todo por el Pop Art y el Op Art. Aparte de dedicar mucho tiempo a visitas a museos y exposiciones, empecé a coleccionar láminas, posters, serigrafías; pero vistos los precios desorbitados del mundo del arte fui descubriendo a otros artistas que, aunque desconocidos, ofrecían una gran calidad artística. Además éstos ya no eran pintores únicamente, sino que su trabajo es más multidisciplinar y pueden mezclar elementos de la pintura, la ilustración, el diseño gráfico, el cómic o el graffiti”.

Pero ante la persistencia de insalvables obstáculos para poder disfrutar de la visita a determinadas exposiciones, amén de lo difícil que se le seguía haciendo a Pau poder comprar ciertas obras, decidió que “yo mismo crearía ese espacio. Así después de darle vueltas, visitar diferentes espacios de Barcelona, Londres y Nueva York, contactar con artistas, encontrar local y demás gestiones, el pasado mes de abril de este año por fin abría sus puertas Can Pop Gallery & Shop”.

Por fin, sí!

Por fin las buenas noticias vienen juntas y, del árido subsuelo subcultural gironì, empiezan a brotar pequeños oasis para seguir regando nuestras obsesiones.

Can Pop
C/ Olles, 1
17004 - Girona
Telf. 972226188

[Para más información, disponen Uds. del enlace a la página web de Can Pop dándole hacia abajo con el ratón y penetrando en esa sección de links que a pesar de que Uds. ignoran y ningunean, nosotros seguimos impávidos actualizando cada semana. Pero Uds., sobre todo, sigan sin darnos las gracias ¿eeeeh?]

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Movin’ On sigue echando la casa por la ventana


El club con el que el Hervidero comparte grado de parentesco, vuelve a celebrar su weekend este fin de semana. Unas fechas tal vez complejas (coincidencia de eventos tales como el Underground Blues, Beat Goes On, Ham Yard o Purple Weekend así lo certifican), que no van a impedir que este primo hermano del Boiler siga erre que erre con esa, su política musical, donde cabe todo el Soul de calidad y derivados, de los 70 hasta ahora.

¿Siga erre que erre, hemos dicho? Perdón! La expresión correcta era: siga echando la casa por la ventana; para no variar.

Sólo así se explica que, en dos días, quienes estén en Barcelona, puedan llegar a disfrutar del considerado como mejor DJ del planeta, Butch, y de los capos del Va-Va Voom londinense, Ady Lupton y Joel Maslin, y del alemán Lars Bunheilm en JazzRoom.

Y para coronar este aniversario (segundo, desde que el Movin’ On es club), la cosa trasciende tan suculento cartel, y amplía su apuesta con una warm-up de ultralujo en La Cova de les Cultures, en que Leona Murphy, Malayka Erpen y el valenciano Josep A. van a ir eliminando, exquisiteces vinílicas mediante, sus toxinas desde primera hora.

No faltará, como de costumbre, vermú champañero en la tienda de Marcos, Discos Juandó, el sábado por la mañana, para que la música del alma no deje de perseguir los conductos auditivos del/la respetable durante todo el día.

lunes, 29 de noviembre de 2010

El ya clásico mercadillo de Kavel – Always room to improve


Que el Mercadillo de la Galería Kavel constituye –a estas alturas de la penícula- un evento más que consolidado, una cita tradicional a la que incluso se puede acudir a ciegas, sabiendo que se va a acabar deslumbrados; es un hecho que parece que nadie se atreve a discutir.

No podía ser de otra manera: el pequeño espacio –enquistado en el Eixample Dret- desde el que opera la artista británica Kavel Rafferty, parece un pequeño Krakatoa escupiendo ya no lava, sino colores y formas e iniciativas que dan calor a una Barcelona prisionera de la modeLnez insulsa, propia de un sistema que, por moderno, entiende sustituir lo viejo por lo nuevo, y no lo malo por lo bueno; que es como debería ser.

Aquí hablamos, sin duda, de una excepción que flota en nuestro dañado entorno cultural, donde el timonel no se guía por otra brújula que no sea el criterio.

Aún así, y pese a que ya no cabe mucha duda acerca de la calidad intrínseca de este mercadillo donde nunca fue más cierto aquello de “cuánto amor al arte”, there’s always room to improve, como se suele argüir en el país de las Fish & Chips.

Y si, a priori, se diría que room, lo que se dice room, tampoco parece que haya demasiada en este caso, y habida cuenta de las encanijadas dimensiones del local en cuestión; sólo lo parece. Porque los hechos demuestran que no deja de haber un aumento de las expresiones que esta iniciativa aglutina, edición tras edición.

Así las cosas, si acuden Uds. al próximo rendez vous, que tendrá lugar el sábado 11 de diciembre, además de la clásica oferta de la galería y de Confecciones Crisálida, pueden Uds. adornar sus cuerpos con los ropajes y accesorios femeninos de Modern World Shop y/o de MiAmigaPa (Tarragona), o –sin son Uds. caballeros de los de llevar ropa bonita-, de nuestro amigo Claudio de DNA Groove. Asimismo, podrán Uds. disfrutar y adquirir obra gráfica de Raquel Ares, EsVinilo y Bea’s Beasties.

En medio, ricos sonidos de fondo, mitigante bebercio y el gratamente consabido encuentro y reencuentro con colegas y conocidos, para coronar una tarde de sábado invernal donde mandan los cánones del underground bello, pulcro y honesto.


[Para más información accedan a los enlaces en el mismo texto o échenle un vistazo a nuestra –siempre actualizadíssima, con dos eses- sección de enlaces]

jueves, 25 de noviembre de 2010

Wig Club – “Un sitio en Girona donde se pueda escuchar R&B y Soul en condiciones”


Si había algo parecido al desierto del Gobi, a nivel de nocturnidad acompasada por estridentes sonidos negros de décadas pretéritas, eso es Girona.

No nos engañemos: a pesar de los esfuerzos, por parte de algunos irreductibles, de crear espacios donde degustar sonidos ejecutados y/o escogidos con criterio, Girona no ha dejado de ser tierra árida para gaznates sedientos de música del alma.

De ahí el aplauso con triple salto mortal y genuflexo aterrizaje que merece este recién nacido Wig Club, que se celebra cada viernes en Els Jardins de la Mercè de Girona y que promueve nuestro amigo Lluís Cardenal: elegante y borrachuzo acumulador de discos superlativos, a quien consideramos, sin ambages, uno de los más brillantes DJs a nivel nacional.

Así define Lluís su nueva aventura: “Wig Club es una iniciativa que nace con la intención de que haya un sitio, en la ciudad de Girona, donde se pueda escuchar algo de Soul R&B, Jazz y Early Funk en condiciones. De momento es el único espacio de estas características en toda la provincia”.

Voraz coleccionista de discos de galopante y sempiterno mono vinílico, Lluís no ha dejado –durante las casi dos últimas décadas- de esforzarse por hacer sonar, en su área, todas esas exquisitas notas acumuladas en interminables ristras de siete pulgadas, de negrísima antigüedad pero, a la vez, de pétrea vigencia: “la respuesta de la gente es muy curiosa: la mayoría de quienes vienen dice gustarle y apreciar que se ponga algo distinto. Pero por mucho que se lo hayan pasado en grande, y doy fe de ello, eso no quiere decir que repitan a cada cita; y eso que no hay ningún otro sitio donde suene este tipo de discos!”.

Pero vamos a ver, ¿realmente no hay nada, o sea n-a-d-a, más?

Mira, hay un colega que pincha un jueves al mes en el mismo sitio donde yo hago el Wig, y que pincha música que está muy bien. También hay un club de Jazz bastante chulo, donde se organizan conciertos interesantes. Por lo demás nada: incluso en primavera se organiza por aquí un festival que poco tiene que ver con la música negra, aunque se empeñen en definirlo como tal, organizado con muy poco criterio… por no decir nulo”.

Same Old Beat, y sitio para bailar

Entre las muchas iniciativas emprendidas por Lluís para plantar en los oídos gerundenses la semilla de la música negra vintagista, está su militancia en el colectivo Same Old Beat (del que hablamos recientemente AQUÍ), junto a su compinche Wrongeye.

Por ahora la actividad de Same Old Beat está en pausa, en busca de una sala en condiciones”.

¿Condiciones? ¿Qué condiciones?

Con el colectivo necesitamos un sitio donde se pueda bailar, cosa que, al menos de momento, no se puede hacer en el Wig Club donde mesas y sofás no dejan mucho espacio para mover el esqueleto. Es más un local para irse a tomarse unas copas”.

¡Caramba, qué putada!

No te creas: siendo de esta manera, la gente no se siente forzada a bailar, disfruta más relajadamente de la música y, y esto es lo más importante, te ahorras que te vengan los típicos pelmazos con sus ‘sugerencias’”.

¡Hostias, qué gran verdad! Ya lo rezaba la magnífica camiseta con la que el finlandés Tapio Väisänen nos visitó recientemente al hervidero: I’m the DJ, I’m not the Jukebox!

Pues Lluís tampoco, oigan!


Wig Club @ Jardins de la Mercè
Cada viernes de 23h30 a 02h00
Pujada de la Mercè 10 • Girona
Entrada gratis

lunes, 22 de noviembre de 2010

Boiler Review – Y que Murphy se vaya al guano!


Si la semana pasada la dediqué a poner en reposo mi escueta actividad neuronal, hoy toca -de nuevo- brindar al / la respetable esa crónica subjetiva del último Boiler, un fiestón por todo lo alto con el que despedimos la temporada 2010.

A la espera de cerrar calendarios para el 2011, dejamos a nuestras espaldas el presente año con un sabor dulce en el paladar, y es que en esta ocasión, además de contar con una selección de aúpa y una pedazo de banda en directo, el problema recurrente que ha caracterizado las últimas sesiones, el sonido, lo putu sonido, brilló por su total y definitiva ausencia.

Pero si, finalmente, todo fue a pedir de boca, las premisas le elevaban a uno los testículos hacia el gaznate, siguiendo la famosa ley según lo cual la tostada siempre cae del lado de la mermelada.

Vibe Creators, un lujazo

A 24 horas del comienzo de la fiesta, aún flotaban en el aire problemas técnicos relativos al concierto a celebrarse, que con muy buena voluntad y MacGiverescas aptitudes por parte de la banda y de los técnicos de sonido (dos: uno ‘nuestro’ y otro de la sala), también se solventaron; impidiendo que el hijoputa de Murphy siguiera legislando a nuestra costa.

Así pues, los valencianos Vibe Creators, demostraron de qué son capaces, con un repertorio capitaneado por el amplísimo alcance vocal de Layla Muñoz, enmarcado por el savoir faire del vibrafonista, Laurent Erdös, y del prestigioso hammondista, Sergio Albentosa, y subrayado todo ello por el Groove percutivo del baterista Danilo Argenti, un señor que tiene pero que muy buen interiorizados los léxicos del Blues, el R&B y el Funk.

El amigo Josep Maria Doménech, con cara de niño ante un escaparate de juguetes, no pudo resumir mejor la calidad del recital: “Esto no es un concierto, es un lujo”.

Los DJs, más calité si cabe

Variedad y calidad estratosféricas. Así cabe definir el aporte de los DJs cuya calidad ya les precedía, provocando el sold out de entradas hacia las 02h00 aproximadamente, con gente proveniente de UK, Francia, Madrid, Zaragoza, Valencia y todos los rincones de Catalunya (además de la inmensamente grata visita del insigne californiano y ex Loved Ones, Bart Davenport, uno de mis personales héroes de juventúz, que lo sepan).

No es para menos. Quienes estuvieron pudieron disfrutar del increíble itinerario que Mr. Fine Wine brindó al público, con clásicos y rarezas del R&B y Soul que iban de Diane Cole hasta Marvin Gaye, pasando por Lou Lawton. Y justo a su lado, tirando de crudos sonidos R&Bescos y ganándose el aplauso unánime de todos (resto de DJs incluidos), un Moonwolf en estado de gracia y haciendo bailar hasta las tazas del wáter de los excusados.

Mark Raison no se quedó atrás, y en contra de las más aciagas previsiones, dejó estupefactos a todos con una selección a base de R&B escogido sin el menor atisbo de banalidad y demostrando ser un DJ todoterreno, capaz de emocionar y gustar y mover a todo tipo de públicos.

Por último, Sergio Albentosa completó su aportación a la noche y, tras su paso por el escenario, brindó un elegantísimo contrapunto jazzístico, a base de grooves de cariz latino que supusieron un soplo de aire fresco para una pista que se mantuvo todo el rato hasta los topes.

Todo muy bien, gracias

A diferencia de otras crónicas, donde nunca falta la autocrítica, no se me ocurre nada especialmente negativo reconducible a la noche del pasado 13 de noviembre. El contenido musical (tanto sobre el escenario como desde la cabina) fue excelente, el timing perfecto (incluso se consiguió cuadrar para que el público pudiera acabar de ver el Barça y ver el concierto entero, o casi), el ambiente superlativo y el sonido, ahhh, el sonido!, fue como en los buenos viejos tiempos: perfecto; merced de los mencionados técnicos y su impecable labor.

Así las cosas, ya se podrán Uds. imaginar con qué ganas vamos a encarar el Boiler 2011, en route hacia nuestro octavo aniversario, y con la dulce sensación de haber apergaminado las leyes de Murphy y habérselas introducido por el réctum –con sorna y sin vaselina- a su autor.

Gràcies a tothom, oiguen!

Alberto

[En la afoto, momento live con los Vibe Creators, estratosférico Soul y Jazz combo, con Hammond, vibráfono, batería y voz; y a puntito de plastificar su esperado disco de debut, que cobijaremos bajo nuestros enclenques brazos cual gollums logreros y del que cantaremos las pertinentes loas desde este humilde bloj]

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Y, mientras descansamos, les dejamos con otro trepidante fin de semana barcelonés



Mientras seguimos recuperándonos aún del desgaste físico y neuronal, fruto de una sesión hervideresca (de la que prometemos crónica la semana próxima, no teman) digna de scarificación conmemorativa en el esternón, les dejamos con algunos useful tips sobre cómo aprovechar al máximo la noche de este próximo sábado 20, si están Uds. en Barcelona y les entran unas irrefrenables ganas de marchita de la buena.

A las 2oh30 (puntual), tienen Uds. cita en la Sala KGB (C/ Alegre de Dalt, 55 Bis) para asistir a una campal batalla de las bandas en formato doowop y R&B vocal. A un lado del cuadrilátero, las incombustibles Sparkles, con su preciosista EP bajo el brazo, que van a medir sus fuerzas con los Earth Angels, cuarteto barcelonés compuesto por Joan Carrasco, Christian Carrasco, Pol Daurella y Jordi Majó.

No les quepa la menor duda, ambos conjuntos se van a dar pal pelo a golpe de armonía vocal. Tras la contienda, los propios músicos les invitan a abandonar la sala y dirigirse hacia el Sentidos Lounge Club, en C/ Muntaner 7, para seguir alegremente con la conga doowopesca (esta vez, enlatada, y con selector todavía por confirmar) hasta las 03h00.

Si, en cambio, quieren ir a lamerse las heridas de tan virulento enfrentamiento con compases jamaicanos, tomen nota: Café Cèntric (C/ Londres, 65) acoge una nueva sesión del veterano club Black Magic Sounds, impulsado por Daily Records, y con la visita de Mark Harringdon desde UK, del incombustible Laurent Vidal desde Francia y, jugando en casa, Dani Alpha Boys a los platos, propinando balsámicos pepinazos de Reggae, Rocksteady, Rare Soul y R&B.

Les dejamos con más información en los bonitos flyers adjuntos; deseándoles, naturalmente, que pasen un muy buen fin de semana.

Que motivos no les van a faltar, ya ven.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Grandpa’s Gully Rock – Cómo se nota cuando hay cariño, oigan


Para medir la calidad musical de un área concreta, la densidad de actividad que, en la misma, se desarrolla, no es baremo suficientemente fiable.

Es decir, que el hecho de que haya docenas de fiestas, clubes y eventos cada semana en un sitio concreto, no implica necesariamente que en ese sitio el nivel musical sea alto. Podrá facilitar las cosas, pero lo uno no es paradigmático de lo otro. No todo es tan fácil.

No parece que exista, en este sentido, un baremo cualitativo universal, más allá de ir a una fiesta y constatar si ahí hay o no hay lo que, se supone, tiene que haber (lo cual va, a su vez, asociado a las expectativas que cada una/o tiene puestas en un evento concreto). Pero está claro que allá donde hay nivel debe, necesariamente, haber conocimiento, criterio y sobre todo grandes dosis de cariño que reviertan en una(s) escena(s) donde no sólo basta con tener una maleta con los discos que están ‘de moda’ en la(s) misma(s).

De esto va esta entrada: de cariño. De mimo. De hacer las cosas por el placer de hacer un buen trabajo y, a la vez, crecer y, más importante, ayudarnos a crecer a los demás. O, en todo caso, ayudar a que nuestras expedits y cajas de singles sigan saturándose de plásticos de antaño.

Vamos ya al grano, por favor

Sí, sí! Ya va, ya va!

Miren, a lo que nos referíamos, con toda esta perorata, es a que una buena manera de medir la calidad musical, es el cariño con el que se hacen las cosas. Y, sobre todo, el cariño con el que nacen recopilaciones como la que nos ocupa: tres volúmenes confeccionados 100% amateurialmente, de bombazos del más oscuro R&B añejo, donde –además de criterio y gusto- trasluce un enorme amor que se ve plasmado en una presentación preciosa; donde no falta información adicional que nos ayude a entender no sólo cada canción contenida, sino también su circunstancia.

Y, cuando una iniciativa así nace y se desarrolla en el mismo contexto ‘escenístico-geográfico’ que una/o habita, es que algo va irremediablemente bien.

Porque, oigan, significa que aquí hay verdadero nivel, verdadero conocimiento y verdaderas ganas de perseverar, conocer y compartir. Y estos tres cedeses son prueba irrefutable de ello.

Otro aspecto que nos hace especial tilín es que esta iniciativa ve la luz desde el total anonimato de unos auténticos chiflados, enloquecidos por esos ritmos y deseosos de facilitarnos el trabajo a los demás: poniéndonos en bandeja decenas de temazos con –además- toda esa información necesaria para seguir investigando en los mismos. O en los artistas que los parieran hace medio siglo, en alguna fuliginosa leonera del Chittlin’ Circuit.

En este tercer volumen, siempre editado por el muy activo sello Floridita Records (reciente hacedor, entre otras, de la inmensa recop de Otis Blackwell, When You’re Around), se darán Uds. de bruces con colosales revientapistas como ese Mambo Daddy de los Celebrities, el Mama Linda de los Monitors o ese irresistible Little School Girl del genial Larry Birdsong.

La guinda del pastel

No se vayan todavía que hay más! Copias de la última entrega de Grandpa’s Gully Rock -la tercera, ya- estarán disponibles mañana en el Hervidero. De modo que no se amilanen, y anímense a echar un vistazo a tan insigne recopilación en guardarropía.

[Si Ud. no es de comprar discos durante fiestas, ha leído estos renglones a toro pasado o, simplemente, lo que quiere es firar-se y hacerse con el mayor número de referencias de Floridita records, pinche sin complejo AQUÍ!]

lunes, 8 de noviembre de 2010

Florence Joelle’s Kiss of Fire – una agradable sorpresa en 7 pulgadas


Unos cuantos son los discos que, de entre los recientes lanzamientos del barcelonés sello Butterfly, nos han llamado la atención y endulzado los oídos. Pero desde luego el que nos ocupa es el que, por la gama de estilos que se funde entre sus surcos y por lo sorpresivo ya que ni idea teníamos de quién es la artista en cuestión, más nos apetece compartir con Uds.

Empecemos indicando que Florence Joelle es una cantante, compositora y guitarrista proveniente de Londres la cual, al frente de su banda Kiss of Fire, da rienda suelta a un destacado gusto por recuperar diversas expresiones de la música popular estadounidense de años muy pretéritos.

Hasta aquí, nada nuevo: ya que toneladas de artistas se dedican, con mayor o menor éxito, a esto mismo, y muchos de éstos –digamos las cosas como son- acaban derivando en un R&R o R&B más o menos anodino, con algún que otro matiz, en todo caso y si la dicha es buena.

Diferente, el caso de este EP donde la Joelle y su banda desgranan un repertorio ecléctico, logrando sonar bien cuando se enfrentan al blues de When I Get low, I Get High de Chick Webb, cuando paren una muy dignísima versión del clásico de Bobby Sharp / Ray Charles, Unchain My Heart, apta para gastar suela de mocasín en la pista de baile; o cuando se trata de aportar sus propios temas.

Watermelon Gin ya indica, en su mismo título, la sutil cadencia latina sobre la que luego la banda desarrolla un medio tiempo de eminentes cadencias americanas, ideal para esa charla de barra encuerada mientras se degusta un Manhattan. Stardust Merchant, en cambio, se fundamenta en un Jazz casi rayano el Broadway de ayer menos obvio y más oscuro, para narrar una historia de posguerra. Algo que, con los tiempos que corren, parece tener la misma validez hoy, que en esa despedazada Francia del año 45 en que se basa la canción.

Tal vez, por ponernos –como de costumbre- tiquismiquis, recomendaríamos un mayor trabajo de producción (o no producción) a la batería, que a momentos suena un tanto moderna, impidiendo a este EP de alcanzar la nota máxima, y quedarse, en todo caso, en un muy digno notable.

Que con los tiempos que corren, no es poco.

[Para mayor información sobre la Sra. Florence y su banda, pueden acudir como siempre a nuestra infalible sección de enlaces y acceder, mediante la misma, a su maispéis. Si estos renglones ya les han convencido, también pueden escabullirse hacia la página de Butterfly, también ahí abajo]

viernes, 5 de noviembre de 2010

El Sindicato SoulCialista toma el Macondo


Uno de los peores achaques que conlleva seguir cumpliendo años, además de las arrugas que se multiplican, las deudas que parecen opusdeístas de tanto que se reproducen y esas almorranas que (tampoco, sic!-) paran de crecer, es el síndrome del refunfuño recurrente: El andar todo el día quejándose por todo, mascullando palabras malsonantes sin, ni siquiera, necesidad de tener a un interlocutor delante; o un razonamiento válido sobre el que argumentar (ni puta falta que hace).

Uno de los principales motivos por los que, hasta ahora, hemos estado escupiendo sistemáticamente quejas por esas boquitas desdentadas nuestras es, precisamente, que el ala joven de la escena Soul/ Mod/ 6ts barcelonesa no organizara sus propias fiestas, y fuéramos los viejunos de siempre los que se ocuparan de que la música negra, en Barcelona, siguiera viva.

¿Se han fijado en el “hasta ahora” y en el uso de tiempos verbales pretéritos del anterior párrafo? Pues sí. Rotundamente, sí. Por fin el jovent se organiza y se planta con su propuesta para quienes quieran oír, escuchar y bailar lo que ellos (y sus discos) tienen que decir.

Sindicato SoulCialista es el nombre que Rubén López y Xavi Vadeultra, organizadores de este cotarro, le han dado a su idea: una cita –se espera que regular- a base de Soul, R&B, Beat, 6ts Punk y sonidos Jamaicanos de los 60 y 70. Todo ello debidamente subministrado en vinilo. Todo ello conjeturado y ejecutado a partir de un total amor hacia los sonidos menos obvios de las citadas décadas.

Hoy viernes 5 esta nueva iniciativa toma forma en el Macondo Bar donde, además, se presentará el nuevo videoclip (que lleva el inmenso título Pijos del Pop) de Los Retrovisores, joven banda que acaba de planchar en un elepé de debut de espectacular portada, su particular cóctel a base de música castiza de los 60, Soul, compases jamaicanos y un vitriólico sentido del humor.

Parece por tanto que el respetable ya goza de otra propuesta para seguir pasándoselo en grande, además de un estupendo proseguimiento nocturno a la inauguración de la exposición de Ringo, de la que nos hacíamos eco en nuestra anterior entreda.

Pero, un segundo: ¿Y nosotros? ¿los de la cuasi 3ª edad?

Nosotros tendremos que seguir inventándonos excusas y afilando nuestras dentaduras para seguir sin dejar títere con cabeza.

Acabáramos, hombre!

SoulCialista
@ Macondo
Viernes 5/11/10
C/ Conca, 21
De 23h30 a 03h00
Entrada gratuita

jueves, 4 de noviembre de 2010

Pasado, Presente y Pop Visionario – Ringo Julián expone

¿Qué habría sido del underground barcelonés sin Ringo Julián? Tal vez no habría cambiado mucho, aseverarán algunos. Pero permítannos dudarlo.

Ringo fue uno de los más entregados y polémicos activistas de la primeriza escena Mod de esta ciudad (y, de hecho, de todo el Estado). Aquello fue en los 80, antes de que su actividad artística prevaleciera, y fuera derivándole hacia expresiones más puras –y desvinculadas de escenas subculturales para abrazar de lleno lo contracultural- del Pop Art y de la imaginería psicodélica. Algo que nos puede pillar lejos a nivel estético, pero muy cerca, casi como si de vecinos de al lado se hablara, a nivel ético.

Porque precisamente, lo que más nos gusta de Ringo es su background en lo que a actitud se refiere. Es ese pasado de contraataque fanzineril frente a una España donde, de entre las muchas cosas aún por estrenar, lo estaban las subculturas Pop.

Es esa inocencia contselada de fiestas, happenings, allnighters y toneladas de iconos y musas y conceptos despojados de su contexto, transformados en algo diferente, lleno de color y significados ya no diferentes, sino incluso perniciosos para ese alienante pensamiento único según lo cual lo que está bien, lo está porque sí.

Ese DIY cuando el concepto era total y partía de cero, y había pocas y muy subterráneas pistas, que había que ir uniendo con paciencia y mucho olfato.

Y por eso, porque aquí hablamos de un personaje pionero en eso de darle la vuelta a la tortilla subcultural y –más tarde- contracultural, franquear límites insospechados y osar desde la íntegra pequeñez de ese underground que no se casa con nadie; por eso –reiteramos- nos apetece hablar de su retorno a las galerías de arte, con esa serie Visionary Pop que supone un punto de inflexión en su producción, coincidiendo con el cambio de milenio.

Dicho lo cual

Déjennos un segundo para secar esos lagrimuchos que caen por nuestras mejillas y enseguida les ofrecemos datos más concretos.

Así. Ya está.

Bien, como les indicábamos, Ringo vuelve a exponer, y lo hace con su serie Visionary Pop desde el 5 hasta el 30 de noviembre en Espai Obert, en C/ Violant d'Hongria, 71, 1º (entre la Plaza de Can Mantega y la Rambla Brasil).

La inauguración tendrá lugar a las 20h00 de mañana mismo, día 5, y en ella no encontrarán el menor atisbo de celebrities de la caja tonta ni sablistas de las páginas del corazón (el que se nos para de purita vergüenza ajena cada vez que asistimos a determinados esperpentos), pero probablemente se den de bruces con una buena muestra del who’s who subcultural de la Barcelona de los últimos 30 años.

Si, en cambio, prefieren ir a degustar la obra de Ringo sin jaranas de por medio, la exposición se podrá visitar de lunes a viernes de 18h30 a 22h00.

[Para más información acerca de la trayectoria artística de Ringo, no duden en pegarse el chapuzón de rigor en´nuestra sección de enlaces, donde hallarán el link a su página web]

jueves, 28 de octubre de 2010

Rockin’ Halloween Ball – No exactamente una gala de telesinco


Halloween parece que no nos pertenece. Que no es cosa nuestra, como tampoco lo es ese pestilente San Valentín cortinglesesco constelado por odiosos ositos de Tous. Pero sólo lo parece, porque la de muchos de nosotros es una formación eminentemente Pop. Una formación donde elementos folklorísticos (y no tanto) a priori ajenos a nuestro entorno, han formado irreparablemente parte de la forja de nuestras percepciones y puntos de vista.

Para nosotros, los que vivimos ahí abajo, en la sombra, alejados de grandes superficies y modas pajilleras, habitantes de habitaciones realmente pequeñas, rodeados de discos y libros y ropajes e ideas que parecen peligrosas, orgullosos de nuestros graduados y licenciaturas en underground; para nosotros, decíamos, Halloween es esa expresión del Kitsch Teen que asociamos a la serie B y Z del Hollywood marginal clásico, y a fiestas en subterráneos que se desconocen, y endemoniadas calabazas que cobran vida ante compases de primitivo R&B de acordes rápidos; de sonidos crudos. Sonidos caníbales. Sonidos reducidos al hueso. Purita osamenta sónica.

Eso, sólo eso, es Halloween para nosotros.

Por eso, precisamente, nos hacemos eco de este evento: porque no hablamos del Halloween de los grandes almacenes y de los anuncios de la tele y de galas de famosillos y demás parásitos. No señor.

Hablamos de un puñado de entusiastas que cruzan a toda velocidad, una y otra vez, y con el mayor gusto, la frontera entre los trepidantes sonidos de los 50, y los de los 60; y que lo harán recuperando la belleza artesanal de ese Pop poblado por James Dean en coma etílico, Vampira saliendo de ataúdes de cartón piedra, Boris Karloff poniéndose fino, Jayne Mansfield enseñándolo casi todo, y abundantes dosis de esos sonidos rápidos y óseos para no parar de bailar.

Rockin’ Halloween Ball
Domingo 31 de octubre @ Outsiders Bar
Av. Diagonal 337 (Verdaguer)
A partir de las 23h00
Entrada gratuita

lunes, 25 de octubre de 2010

Imelda May nos visita, y eso cabe celebrarlo


Lo que pasa con Imelda May es que, posiblemente, un buen puñado de adoradores de sonidos oscuros, alérgicos a modas y hypes, ignoren su obra y talento; puesto que ésta publica en una multinacional, vende discos a cascoporro y hasta hace crochets para centros comerciales frecuentados por el pijerío más tópico y falto de criterio.

Ese buen puñado de personas tal vez olvide que la May y su banda no dejan de ser músicos que, sin dar el brazo a torcer, y ofreciendo un show y un repertorio coherentes con ese pasado de inicios duros y militancia vintagista, tienen que ganarse el pan.

Y, oigan: Todo indica que lo están haciendo de manera honesta y sin oportunismos, más allá del hecho de que, ahora, por el motivo que sea, determinados sonidos se hallen encumbrados en ese 'Olimpo' (es un decir) de las tendencias.

Así que, si bien es probable que a la gira que May y los suyos muchos acudan porque hay que dejarse ver ahí, porque es ‘guay’, muchos otros lo haremos concentrándonos en la música, en la calidad de una banda capitaneada por el veterano Darrel Higham, marido de la May, con sus esenciales punteos al servicio de sonidos americanos del ayer y de la voz de esta cantante irlandesa que parece tener las lecciones oportunas muy bien aprendidas.

Y, ¿saben qué? Que nos va a dar bastante igual lo demás, porque sabemos que Imelda May y su banda no son fruto de una moda pasajera, pero que sí van a ser de aquellos pocos que beneficien de manera justa y ecuánime, de que algunos sonidos sean, hoy por hoy, lo más de lo más.

Pasarán por la Sala Bikini de Barcelona el jueves 11 de noviembre, presentando nuevo single y teloneados por The Margoes, barceloneses cultores del Rockin’ R&B.

Imelda May + The Margoes
Jueves 11/11/10
Sala Bikini
20h00h
Anticipada: 20€. Taquilla: 24€.

[Para más información sobre May y los suyos, diríjanse a la página web de la artit•ta en nuestra sección de links. Para echar un vistazo a las fechas de Valencia y Madrid, hagan click aquí]

miércoles, 20 de octubre de 2010

The Excitements le siguen echando bemoles, a base de caras Bs


Así, sin que ni siquiera hayan llegado aún las copias de la fábrica a los Penniman Records Headquarters, anunciamos con pompa, boato y querubinescos trompetines la nueva aventura singular de The Excitements: la banda local que más ha hecho suyo el rhythm and soul de calidad, ya sea en vivo (tal y como está quedando demostrado día tras día), ya sea en plástico de siete pulgadas, a modo de anticipo de un anhelado y próximo larga duración.

En esta segunda entrega, los de Barcelona se atreven con la versión de una pequeña joya de Stax, un recóndito R&B uptempo oculto en una cara B firmada por Barbara Stephens, durante la brevísima (y, al parecer, accidentada) permanencia de esta artista en el sello de Memphis, y que lleva por título Wait a Minute.

En la otra cara, un tema algo más habitual, si bien siempre enquistado -en su versión original- en la cara B de un 7 pulgadas, esta vez del sello Charge: Right Now, interpretado allá por 1961 por una huracanada Pearl Woods, acompañada por la banda de Little Richard.

Insistimos. Sin aún haber siquiera escuchado en condiciones (es decir, planchado; más allá del MySpace de la banda) este disco, ya podemos anticipar que nos gustará. Y a Uds. también. Claro.

viernes, 15 de octubre de 2010

Same Old Beat aluniza en el barrio de Gràcia

Los más pragmáticos de Uds. lamentarán la alarmante falta de información de la que, el flyer adjunto, hace gala; donde no figura prácticamente nada acerca de la fiesta que presuntamente anuncia.

Otros, en cambio, aplaudirán el minimalismo y, de alguna manera, el secretismo que se desprende del mismo. El decir esto no significa nada para quien no esté en el ajo pero, ah!, los que sabemos de qué va esto lo entendemos todo, t-o-d-o!

Sea como sea, sirvan estos renglones para explicar lo que este (bonito, muy bonito; precioso) flyer diseñado por el amic Marc Verdaguer omite.

Sepan, de antemano, que se trata de buenas noticias. Porque no se puede sino definir como excelente noticia el hecho de que el colectivo Same Old Beat, integrado por Lluís Cardenal y el propio Marc Verdaguer, bajo su alias, Wrongeye, despegue de su radio de acción, ubicado en el área de Banyoles (Girona), y recale en Barcelona.

Más concretamente, en Switch Bar, un pequeño establecimiento encajado en el barri de Gràcia.

El dúo ofrecerá, mañana sábado 16 de octubre, un recorrido a través de sus beats favoritos. Negritud, gritos y susurros. Soul, R&B y Funk. Jazz instrumental, Jazz vocal; Jazz para bailar. O para intentarlo, a pesar de las exiguas dimensiones del local en cuestión.

Podrá tratarse del Same Old Beat, pero ¿hay otro mejor?

Same Old Beat @ Switch Bar
Sábado 16 de octubre
23h30 - 03h00
C/ de Francisco Giner, 24
Entrada libre

viernes, 8 de octubre de 2010

Mendoza Menswear – Oasis de estilismo en Brick Lane


Como algunas/os de Uds. sabrán, Brick Lane es esa bonita zona mercadillesca de Londres, donde resulta deseable pasar el día revolviendo entre toneladas de ropa de antaño, algunos discos polvorientos y darle guerra a sus esófagos con alguno de los potentes currys que tenderetes y restaurantes de la zona ofrecen por módicos precios.

La verdad es que es un sitio agradable donde pasear y dejarse ver, pero –siendo sinceros- poquísimas son las probabilidades de que en medio de ese océano de trapitos de segunda (y tercera, y cuarta) mano, emerja algo decente, para cubrir con algo gloria sus cuerpos.

Una vez ahí, espérense comeduras polillescas, sietes y rotos, y toda suerte de taras en la inmensa mayoría de las prendas que vayan a pasar por sus manos; bien debidas a una fabricación defectuosa, bien sea por el inexorable paso del tiempo.

Es incluso probable que la desesperación se apodere de Uds., como esos ficticios contextos apocalípticos en los que el pobre desgraciado de toda la vida, que por un casual ha sobrevivido, tiene a su alcance todo el dinero del mundo, pero este ya no sirve ni para limpiarse las partes pudendas.

Es, pues, comprensible que tras bucear a través de ingentes cantidades de vestiduras en estado terminal concluyan que, en fin, al menos el paseo ha sido bonito y vamos a colmar la -hoy malograda- pulsión de acumular ropajes, poniéndonos finos de Samosa en el primer paki que nos crucemos.

Stop! Paren! No se precipiten!

Antes de saturar sus bolsas estomacales con trozos de animal muerto rehogados en especias que les repetirán hasta sus bodas de plata, fíjense bien. ¿Ven? Sí, es esa tiendecita pequeña, de entrada negra, fácilmente ignorable si no fuera por esa 175 TV aparcada delante. Esa es su meta, siempre y cuando sean Uds. caballeros de gusto inequívocamente modernista.

En Mendoza, podrán darse de bruces con bonitas camisas
DNA Groove, con eximios polos de Roberto Carlo o Gabicci y, en general, con ropa de ayer y hoy en excelentes condiciones y escogida con ese plúmbeo criterio que tiene al ‘todo vale’ por archienemigo jurado y eterno.

Además, y por si les asaltan dudas a la hora de hacer su compra -es axioma lo de que la calidad se paga, y Mendoza no es especialmente barato-, cuentan con empleados pertenecientes a su mismo entorno (sí, el de personas para las que pensar en combinaciones de ropa no es perder el tiempo, sino invertirlo sabiamente), que les van a asesorar con elegante franqueza, sobre qué les puede sentar mejor.

Ahora sí. Tras visitar la tienda y firar-se a base de bien, ya pueden ir a darle vidilla a su úlcera con ese curry!

[La página web aún en ciernes, la pueden consultar a través de Uds. ya saben dónde, ahí abajo]

miércoles, 6 de octubre de 2010

Big Bang Bar – Solera y aullidos vintagistas en la noche del Xino

No apto para claustrofóbicos, el Big Bang Bar ha sido, desde siempre, uno de esos antros donde casi parece obligatorio dejarse caer durante los merodeos nocturnos por las inquietantes calles del Barri Xino (sí, lo llamamos Barri Xino, que es su nombre de toda la vida, y no Raval, que es el nombre-engañifa con que lo empezaron a llamar post-olímpicos señores con traje de Cortefiel).

Pequeño, estrecho, dinámico; este enjuto bar siempre fue el sitio indicado para esos primeros conciertos de bandas en busca de comunión directa con sus públicos pioneros; y también para pasar y echar unas cervezas.

Lo que pasa es que, ahora, también es un sitio donde quedarse. La de trascender la condición de garito de paso es una opción felizmente contemplable.

Sin pretender modeLnizarlo, ni pretender convertirlo en un local posmoderno de diseño para Erasmus, el Big Bang obró, hace cosa de dos años y ahondando en su bien merecida solera, una transformación que ha resultado en una mejora sustancial.

Es esta mejora la culpable de que ya no sea sólo ese local donde ir a ver un concierto y/o pasar a tomar unas birras antes de volver a ser deglutidos por las golas de la noche xinesca, sino un local donde llegar, quedarse y, acaso, echar unos bailes sobre las baldosas de su escueta pista de baile.

Todo ello, gracias además al aporte de nuestro colega Sergi, aka Red Sideburns, uno de los rostros míticos del entorno Ted barcelonés, quien ocupa la cabina del local cada viernes y sábado, brindando un ecléctico set donde nunca faltan R&B, R&R, Rock-a-Billy, Doo Wop, Swing, Jazz y devaneos con Mambos y Chachachás de gratísimo sabor vintagista.

Completan tan incomparable marco de belleza, jam sessions de Jazz, conciertos, teatro y una fauna donde no faltan algunas de las más bizarras personalidades de ese barrio, el Xino, que por mucho que digan, querremos seguir considerando como esa portuaria y laberíntica ciudad sin ley de una Barcelona cada día más homogeneizada.

Big Bang Bar
C/ Botella 7 - 08001
De 21h45 a 02h45

[Para más información, disponen Uds. del enlace a la (muy cuca) página de este establecimiento en nuestra sección de links. Esa que vamos actualizando para que Uds. no nos den ni las gracias, ni las de nadas, ni los buenos días]

lunes, 4 de octubre de 2010

Keb Darge se dedica al Rockin’ R&B – y así lo hace constar


Glorioso track listing en esta primera incursión compiladora dedicada al Rocking R&B de la mano de Keb Darge, ese chaladérrimo escocés por cuyas manos han ido pasando, a lo largo de los últimos 40 años, toda suerte de obscuras joyas de Rare Soul, Deep Funk (término y escena prácticamente acuñadas por él), Rock-a-Billy, Dancefloor Jazz y, tal y como sale ahora a la luz de la mano de BBE Records, sabrosos cañonazos de Rockin’ R&B.

Ese, el de las 20 joyitas aquí plastificadas, es in duda el aspecto indiscutiblemente dulce de esta recopilación que, por otro lado, nos lleva a plantear el excesivo endiosamiento de la figura del DJ y selector, en detrimento de quienes realmente han sido siempre los artistas: aquellos/as que componen, arreglan, graban e interpretan las canciones. Esas canciones.

Porque si tiene que ser imprescindible que salga en portada el nombre de los compiladores (en esta aventura, Darge cuenta con el aporte de Little Edith), más imprescindible debería ser que el de los artistas que conforman la recopilación también figuraran, con nombre y apellidos, en la misma. ¿No les parece?

Porque sí, vale, ok: Keb Darge es mucho Keb Darge. Qué duda cabe.

Durante años ha sido un gran innovador, un descubridor de gemas, un precursor de sonidos chachis, un ‘O’ pioneer de canciones impensablemente bellas, un incansable picapiedra en perpetua búsqueda de grandes e ignotas tonadas. Nadie quiere negarle a este buen hombre el mérito. Acabáramos.

Pero esas gemas y zafiros y esmeraldas vinílicas enquistadas en las profundidades de la tierra y reflotadas hacia la luz del día y (más importante) la de los clubes, tienen autores a los que aplaudir, bailar, homenajear y adorar por su trabajo.

En este caso, aquí encontrarán lujosísima pedrería a la que rendir la debida pleitesía. Aquí podrán escuchar temas bellos e ignotos de Johnny Guitar Watson, de Marie Knight, de los Rays y de los Titans, de Little Ike, de Harold Jackson, del inmenso Junior Wells y de muchos más.

De personas que, por su obra y legado, merecerían ocupar un lugar preponderante, respecto al del seleccionador. De igual manera que esas batallas que cuentan los libros de historia, no son mérito del historiador. Lo es su narración y chapeau por ello; pero las batallas las combatieron otros.

Así las cosas, es bien cierto que no podemos por menos que recomendar esta recopilación por su contenido, escogido con criterio, y que les costaría océanos de tiempo y partes vitales de su organismo atesorar en su vinilo original.

Pero permítasenos el apostillar que, en cuanto a presentación, sentimos mayor predilección hacia esas otras recopilaciones donde el protagonismo se da a la música y a quienes la perpetraron. Aunque el recopilador también atesore el CV de un auténtico fuera de serie como es el caso, por citar el primer ejemplo que se nos ocurre, de Mr. Finewine y sus gloriosos buceos por las coralinas profundidades de los sellos King, Federal y aledaños.

Donde hay patrón no manda marinero ¿no creen?

[Para mayor información, o incluso darle al botoncito de add-to-cart para adquirir su copia de este doble álbum repleto todo él de temazos, acudan a la página de BBE en nuestra sección de enlaces]

jueves, 30 de septiembre de 2010

Butterfly Records – “El objetivo siempre es que el disco resulte de lo más atractivo”


Butterfly Records nace como catálogo en una Barcelona de la era pre internet, hambrienta de buenos discos, sedienta de nuevas canciones y pasos de baile, y aún con recursos limitados para conseguir novedades relevantes en nuestros formatos favoritos.

Si en sus primeros años de funcionamiento, parte de nuestro apetito vinílico fue saciado y parte de nuestra sed de canciones, aplacada; el proyecto no tardó en crecer, desarrollar musculatura, y terminar por convertirse en sello especializado en maravillosos siete pulgadas de algunas de las más interesantes bandas actualmente en circulación, combinándose con la actividad de venta por correo de discos hermosos.

Por eso y porque ya habíamos hablado aquí de alguna de sus referencias, no hemos podido esperar más, y nos hemos puesto en contacto con Joseph, padre de la criatura, para que nos explique un poco más sobre esta aventura que, el año que viene, cumplirá su décimo quinto aniversario; como si tal cosa.

Endavant!

Butterfly records nace como catálogo de venta de discos hace ya más de diez años. ¿Cómo fue el proceso? ¿Qué os empujó a empezar un catálogo en la Barcelona de finales de los 90? Y, sobre todo, ¿quiénes estáis detrás del catálogo?

Ok, hagamos un rápido flashback y volvamos a mediados de los 80s: Barcelona estaba en la Cresta de la Ola y con nuestros trajes hechos a medida en Ferran y nuestras Lambrettas pasábamos nuestras horas entre discos, fanzines, conciertos y fiestas que no siempre duraban hasta el amanecer. Yo colaboraba el modzine Revival, contactando con grupos de fuera y escribiendo a bandas como Mod Fun, Chesterfield Kings o Direct Hits, pidiéndoles información y discos gratis. Poco a poco empecé a contactar con gente que tenía pequeños sellos y vendía discos. Recuerdo que compraba en Beat Behind The Dykes viejos singles de los Outsiders, pero también a nuevos sellos como Outer Limits en Alemania o Larsen en Francia y por supuesto Voxx en Estados Unidos. Era un proceso lento pero nada era mejor que abrir uno de esos paquetes cuando finalmente llegaba a tus manos. Era imposible encontrar esos discos en Barcelona. Había tiendas como Pan y Música que a veces te conseguía algún que otro Lp, pero poco más. De allí surgió la idea, y hacia 1996 creé mi propio catálogo. Yo soy el único culpable de que las cosas hayan ido mejorando, o no.

El catálogo ha seguido funcionando como tal, pese a la irrupción de Internet en los procesos de compraventa de los discos. ¿Cómo os ha afectado? Suponemos que positivamente, claro, pero ¿Os costó mucho adaptaros al nuevo entorno?

Desde el principio apostamos por tener una página web, pero ello supuso el fin del catálogo en papel. Los costes de impresión y distribución eran demasiado elevados. A día de hoy, la página ha quedado algo anticuada y uno de los objetivos para el 2011 es hacerla totalmente nueva. Nos compra gente desde Estados Unidos o Japón y eso claro, sin Internet sería inimaginable.

Butterfly se convierte (también) en sello discográfico. ¿Cuándo ocurre eso? Explicarnos un poco vuestra filosofía, por favor.

Ocurre por casualidad, cuando R. Scott de OOSoul me manda una maqueta de un grupo californiano llamado Redd Foxx BBQ, producido por él mismo, y que anda buscando sello. No me lo pensé dos veces y decidí editarles su primer single, que luego sería elegido por la revista italiana Il Giaguaro como uno de los mejores del año. Todo hubiese quedado en una anécdota de no ser por Denis de Larsen Records quien me ofreció editar un single con su banda, los Slow Slushy Boys, quienes habían dejado de lado sus sonidos más garage para meterse de lleno en el early-soul ¿quién podría resistirse a algo así? Desde entonces y hasta hoy son ya 43 referencias que combinas sonidos beat, soul, mod-jazz, powerpop, freak-beat y 50s R&R. Intentamos cuidar cada referencia al máximo, trabajamos con diseñadores como Marcel Bontempi o Darren Merinuk y el objetivo siempre es que el disco resulte de lo más atractivo.

Sólo editáis en 7 pulgadas. ¿No os atrevéis con elepés de larga duración? ¿Por qué?

Desde mi humilde punto de vista, el 7 pulgadas es el formato ideal y mi preferido. No habrá Lps o Cds en Butterfly. Ya hay muchos sellos que editan en esos formatos. Compro muchos LPs y me encantan los Cds que, por ejemplo, edita Kent/Ace y si alguna de mis bandas favoritas sólo edita en ese formato, lo compro sin problemas.

¿Por qué grupos de R&B y Soul (y sonidos afines) estáis apostando? ¿Hay alguna novedad a la vista que podáis ya revelar?

Podríamos meter en la cesta a los Slow Slushy Boys, a los Fabulous Ottomans, a los Kongmen, a los Moombas, a King Salami y claro ese 7” de Sharon Jones.... Las últimas novedades recién editadas son una muestra clara de lo variado del sello: Lana Loveland (de los Fuzztones), los Dirty Robbers (Uk R&B), Max and the Tatraplan (new-wave mod-pop), The Other Guys (Merseybeat), Florence Joelle (50s R&B) y por supuesto Els Trons con quien ya hemos editado 2 eps. Espero que antes de terminar el año tengamos listas un par o tres de referencia más: el tercer ep de Els Trons, el debut de los Organic Rhythm Generation y un nuevo ep con los finlandeses Cosh Boys.

¿Algo que queráis añadir?

Hay gente como Adrià Gual (Walkysons/ Fabulous Ottomans/ Kongsmen/ Excitements), Marc Argenter (Flashback V/ Els Trons) o Denis Olivier (Larsen/ SSB’s) a los que debo de estar eternamente agradecido por su implicación indirecta con el sello. Un abrazo desde aquí y gracias a también a vosotros por vuestro gran trabajo (vuestro Blog está entre mis favoritos); y ánimo con el Boiler!


[Para acceder al catálogo y a las referencias del sello, acudan velozmente, y mediante nuestra sección de enlaces, a esa página web que Joseph promete reedificar en muy breve tiempo. En la imagen, el propio Joseph: si se encuentran a este hombre por la calle, invítenle a una cerveza, hagan el favor.]

martes, 28 de septiembre de 2010

Taschen vuelve a atacar con portaditas bonitas. Que dios los bendiga!


Vamos con otra de novedades editoriales, para su deleite lector.

Tras el éxito de Jazz Covers, la -nunca lo suficientemente bendecida- editorial Taschen se arranca ahora por el Funk y el Soul de la mano de los mismos autores que el anterior, Joaquim Paulo y Julius Wiedemann: ambos, bestiales coleccionistas y connoisseurs en materia de música afroamericana de todo pelaje.

Funk & Soul Covers es, pues, otro tomo que, por un precio como de costumbre muy razonable, nos presenta un compendio de portadas de álbumes, esta vez de Soul, Funk y Rare Grooves sobre todo ascendentes a la década de los 70, que van a endulzarnos la vista y, sobre todo -y en algunos casos especialmente concretos-, a alargar nuestros colmillos de coleccionistas angurrientos.

Porque aquí hay un poco de todo, desde los clasicorros más manidos hasta algunas exquisitas e insólitas rarezas (esas que dilatan caninos, enrojecen miradas y aumentan nuestros crumbianos retentivos anales). Así, hasta llegar a disfrutar del artwork de hasta 500 discos, con los comentarios de los autores y de algunos special guests de alto copete como Gabe Roth, de Daptone Records.

Así que hala! Ya tienen con qué ir encabezando su lista para los Reyes Magos.

[Para más información sobre este u otros tomos (o incluso para pedirlos por correo) diríjanse a la página web de la editorial en nuestra sección de links]

jueves, 23 de septiembre de 2010

Take Ivy – La nunca olvidada biblia del Ivy League Look



A principios de los 60, el fotógrafo japonés Teruyoshi Hayashida se armó de valor y cámaras, y viajó a los campus de la Ivy League, en el nordeste estadounidense, con el firme propósito de capturar sketches del estilismo, y las rutinas derivantes del mismo, del que los estudiantes de aquellas universidades hacían gala.

Colores, cortes, combinaciones, complementos, anchura y largura de las prendas y muchos, muchos detalles que revelaban el gusto de aquellos estudiantes (que, no nos engañemos, no dejaban de ser la cabeza visible del pijerío urbano americano de su tiempo), y su influencia en las formas estéticas adultas más avanzadas de los EEUU de la época.

Consideraciones de clase aparte (pues ese estilo upper class sería, a este lado del Atlántico, de gran inspiración para la working class británica y europea), en este libro había realmente todo lo que debe estar en materia estética ivy leaguer: Madras y Tweed, Top-Siders, highwater trousers, Brooks Brothers y J. Press, shopping en Madison y la Quinta Avenida, sobretodos Chesterfield, el off-white hype, Burberry’s

Lo dicho. Todo estaba ahí: nada escapó a la atenta mirada de Hayashida quien materializó, poco después (1965) y junto a Shosuke Ishizu, Toshiyuki Kurosu y Hajime Hasegawa, todo aquel estudio estilístico en un apabullante libro fotográfico titulado Take Ivy, que recogía incluso un listado con todas las prendas y complementos (tipologías y hasta cantidades) que al buen preppie universitario no pueden faltar, y que le ayudarán a superar con gran estilo incesantes lluvias o jornadas de calor.

Un libro legendario

Ni que decir tiene que, en un tiempo record, el libro se convirtió en un ítem legendario y de extrema rareza. Abono ideal para la codicia de miles de amantes, profesionales y obsesivos del estilo, dispuestos a pagar con sus propios órganos por el privilegio de poseer una copia. Un tomo fantasma capaz de arreglarle el año al librero que tuviera la suerte de encontrarse con una copia de venta al público.

Y así pasaron 45 años, en que el halo legendario del libro fue creciendo como la espuma y, con él, el precio que se llegaba a pagar por una copia, que llegó hasta los 2000 dólares; tal era la obsesiva necesidad de algunos de poseerlo no matter what.

Así siguió, claro, hasta el pasado 31 de agosto en que, finalmente, cuando muchos habíamos arrojado la toalla y pensábamos que jamás íbamos a poder disfrutar de esas casi 150 páginas de esplendor ivy leaguer, cuando echábamos espumarajos por la boca y nuestras órbitas enrojecían, toda vez que un conocido aseveraba poseer una copia; por fin, decíamos, vio la luz la edición americana de esta magna obra de la mano de Powerhouse Books.

...

¿Seguimos? ¿O ya estan abriendo la ventana de Amazon para capturar su copia?

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Sharon Jones visitará finalmente Barcelona, y qué bien nos sabe oigan!


Habíamos puesto el grito en el cielo. Nos habíamos rasgado las vestiduras. Habíamos escupido veneno en los ojos de la noche barcelonesa. Habíamos tildado nuestra nocturnidad de tercermundista. Nos llamamos a nosotros mismos cutres, mindundis. Ciudad atrasada. Público ingrato. Sistema defectuoso.

Y mil cosas feas más.

¿Que Sharon Jones y sus DapKings no vienen a Barcelona? ¿Que actúa por varias salas de España, teloneada por los barceloneses The Excitements, y no pasa por la Ciudad Condal? ¿En serio?

Créanlo: no lo podíamos aceptar. Era injusto. Sharon y los DapKings son responsables directos del nivel de calidad que, en materia de música negra, ha ido alcanzando esta ciudad. Pero es que, encima, son mucho más que eso. Mucho más.

¿Cómo explicárselo? Sharon es parte de nuestras vidas. Porque para nosotros, Sharon es esa artista que íbamos unos pocos a ver, tres, cuatro o cinco noches seguidas, actuando en La Boîte. Que nos enseñó quién es Marva Whitney. Que luego se bajaba del escenario y se tomaba una birra, y a su siguiente visita se acordaba del problema que tenías la anterior vez que habías hablado con ella, y te preguntaba que qué tal de lo tuyo. Y después se volvía a subir al escenario. Y lo volvía a hacer: Volvía a revolucionar el escueto escenario del local con su torbellinesca actuación a base de Soul y Funk.

Y los DapKings eran, además de su inmejorable banda de acompañamiento, los exquisitos paladares que se hallaban detrás de aquel -por entonces- emergente sello Daptone, hoy uno de los indiscutibles referentes en materia de música negra con criterio.

Y te hablaban de proyectos y artistas y grabaciones y de su día a día en Brooklyn, donde en cualquier momento te encontrabas un single de los Fabulous Counts por dos centavos.

Y entonces: Sorpresa!

Así es: entre lágrimas de auto-flagelante conmiseración y salivazos de mala baba, nos enteramos -por sorpresa- de que finalmente sí, Barcelona también, va a poder disfrutar de su concierto de presentación del mayestático I Learned the Hard Way, cuarto y más reciente álbum de este combo neyorquino del que ya se habló AQUÍ.

Y a ese festejo, que tendrá lugar en la Sala Apolo el próximo martes 26 de octubre a partir de las 20h00, es muy posible (probable, deseable) que cuente con los muy nuestros The Excitements como banda telonera.

Ahora mismo, estamos contando las horas que faltan, mientras nos zampamos, con patatas y all-i-oli, todas nuestras palabras y toda nuestra bilis vertida.

Y oigan, sabiendo que vamos a volver a tener a Sharon y los suyos por aquí, no vean lo bien que sabe.

Ñam!


Sharon Jones & The Dap Kings + The Excitements (se espera)
Martes 26 de octubre
20h00
Sala Apolo
C/ Nou de la Rambla, 113
Entrada: 23 € (anticipada) o 26 € (taquilla)

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Soul Time – retorno y reedición de un trozo de nuestra historia fanzineril




Hoy, si no les importa, vamos a ponernos en plan carcamal. Vamos a echar un vistazo a esa era mesozoica en la que no había internet, descubrías temas de cintas confeccionadas por DJs, collectors y colegas, pedir un disco por correo te costaba un mes de gestiones y la inmensa mayoría de información que podíamos considerar relevante venía envasada bajo forma de fanzines.

¿Fan… qué? Preguntarán algunos de Uds.

Se lo deletreo: F-a-n-z-i-n-e-s.

O sea, aquellas revistas artesanales y caseras mejor o peor maquetadas que traían esa información y opinión rebuscada y subcultural de la que no hablaba ningún periódico, revista o suplemento cultural de aquella prensa ‘seria’ y canónica, que jamás se coscaba de nada y, para cuando lo hacía, era tarde y más bien mal.

En la época en que esperábamos con avidez que nuestro buzón de correo escupiera un fanzine de su ranura –fanzine que a menudo leíamos de pé a pá, tal era nuestro apetito por descubrir cosas nuevas e ignotas-, hubo uno que le dio la vuelta al marcador por varios motivos.

El nombre es Soul Time

Soul Time existió durante la segunda mitad de los 90. Estaba muy bien redactado, acertada y sobriamente maquetado, hablaba exclusivamente de Soul y sonidos afines en un momento en que ningún otro lo hacía (con la salvedad del andaluz Record Hunter y del Breakaway lleidetà) y lo editaba uno de los más incansables defensores de este tipo de sonidos en este país: Àlex Franquet.

En el fanzine colaboraban asimismo muchos de los que han sido grandes agitadores de la música negra en Barcelona: Edu Domingo, Ricard Prieto, Juan Vicente del Castillo, Jordi Ramón y hasta Kiko Amat se llegó a apuntar a un bombardeo con mordaces crónicas de fiestas.

Y el resultado no es que se notara sólo entonces. Es que se nota ahora, en que la mayoría de sus contenidos siguen gozando de gran vigencia, con números monográficos dedicados a ediciones europeas de Soul, el primer listado completo de la Serie 5000 de Motown (esa que ahora se re-presenta en forma de cuidadísimo e imprescindible libro) o un glorioso listado de todo cuanto se editó en Detroit en los 60, fuera del alcance de Berry Gordy.

… Por no hablar de entrevistas exclusivas a DJs y otros nombres relevantes de la escena UK Soul (Roger Banks, Paul Hallam, Ian Clark y muchos más)!!!

Como entenderán, para los que por entonces éramos jovencillos cuyas lecturas de cabecera eran, alternadamente, Colin McInnes y el Ratos de Cama, escabullirnos en aquellas páginas era descubrir mundos, y constelaciones y galaxias nuevas dentro del vasto universo del Soul. Era como navegar en el USS Enterprise y surcar discos y artistas que ningún hombre había escuchado antes.

Quién los tuviera, ¿eh?

Muchos de los más jóvenes entre Uds., probablemente, estarían dispuestos a envejecer de golpe de diez o quince años, con tal de haber tenido la oportunidad, en su día, de hacerse con cada uno de los ejemplares de esta pequeña biblia fanzineril del Soul.

Y no es ninguna culpa, créanlo.

Lo que pasa es que no es necesario. Ya no. Ya no hace falta haberse pasado la juventud dilucidando dudas por carta, soportando las asesinas modas de los 90 o visitando, día sí día no, la oficina de correos de su barrio, para echar aquellos millones de pre-paypalescos giros postales.

Porque Àlex ha anunciado el retorno de su fanzine: una nueva etapa de Soul Time con novedades tanto informativas (cómo no) como de planteamiento editorial; pero contando siempre con ese inmisericorde estándar de calidad, coherencia y conciencia del trabajo bien hecho que siempre caracterizó las páginas de su publicación.

Y para celebrarlo, y mientras esperamos la décimo primera entrega del fanzine, ha decidido reeditar todos los números anteriores y, encima, a quienes lo compren ahora ¡PAM!: Cedé de regalo al canto.

Así que no se demoren, y pónganse en contacto con él escribiendo a soultimemagazine@gmail.com para pedir sus copias.

Hagan caso: ésta es su gran oportunidad para hacerse con un trozo de historia de la pequeña pero activa escena Soul española.

No se soben en los laureles!


[En la imagen, el último número (10) de Soul Time que viera la luz, con TSU Toronadoes en portada y aquel revelador n.º5 dedicado exclusivamente al Detroit Soul Underground de los 60. Canela en rama.]

lunes, 13 de septiembre de 2010

The Boiler review – Ambiente extraño y música superlativa


Una sensación de ligera desorientación es lo que me sobreviene, mientras echo la mirada hacia atrás, hacia el sábado por la noche; hacia esa penúltima sesión del Boiler de este 2010, para escribir mi ya habitual crónica subjetiva.

No es por la música, que fue en todo momento acertada y, además, resultó bien variada dentro de nuestro espectro. Quizás fue el ambiente. Diferente. Como si no fuera ni siquiera un Boiler. Y eso que había muchos amigos y colegas y rostros conocidos. Y eso que tuvimos una buena afluencia extranjera, con elegantísimos mods ingleses e italianos. Y eso que, por norma general, nuestra sesión de septiembre (al coincidir con el gran High Rockabilly) suele quedar como más en casa. Como aquellas primeras fiestas en la sala Frank Dubé donde nos conocíamos todos.

Esta vez no ha sido así. Y, si en lo musical, este Boiler ha mantenido un excelente estándar de calidad y variedad, no me parece que la atmósfera que acabó por despegar sea digna de aprobado, aunque celebro que mucha gente –con especial mención de la crew londinense- se lo pasara en grande.

No me malinterpreten. No estoy echándole la culpa a nadie, pues nadie la tiene, ni siquiera el boogie; aunque –por poner un ejemplo de mal rollo evitable- una mejor gestión del equipo de sonido por parte del personal de sala, bien nos podría haber ahorrado la vista de la Urbana.

De todos modos, la atmósfera de una fiesta se desarrolla por una serie de factores que convergen, no por la voluntad de uno o unos, sino un poco de manera aleatoria. Y ese cruce de gente y circunstancias es el que me generó esa sensación de que lo único que nos diferenciaba de ser un club más, fuera esa –ya digo- excelente selección musical con la que nuestros tres invitados y warm-up premiaron nuestros oídos.

DJs

Nuestro conciudadano Captain Sideburns encendió las mechas con una genial selección de 60s Rare Soul classics, con gotas de X-Over y Reggae muy aplaudidas, que dieron paso a Jamie Parr, con un set ecléctico donde se mezclaron mucho R&B con Early Soul y Soul Jazz, con un buen equilibrio entre clásicos y newies y una dinámica que parece tener las selecciones propias del Pow Wow como principal inspiración.

Dani Herranz demostró la solvencia propia de quien atesora casi un cuarto de siglo manejando artefactos de Soul detrás de cabinas. Un aplaudido set (que ya se ha publicado en nuestro yahoogroup), donde coexistieron diversas formas y tempos de 60s R&B y Rare Soul, siendo él el encargado de cerrar la sesión.

Andrea Parolin por su parte, mantuvo un perfil más clásico, ahondando en 50s & 60s R&B de gran calidad y generando un discurso elegante y comedido que –como no podía ser de otra manera- mantuvo la pista llena.

Todo ello, además, redondeado por el aporte de Duri que creó el delirio en la sala con un buen puñado de tittyshakers y obscuros chillidos de R&B.

En fin…

No creo que nos podamos quejar de Boiler, ya ven.

Sobre todo porque es un club eminentemente musical y, a ese nivel, lo escuchado fue superlativo y variado. Por otro lado, tal y como se vio, sigue siendo un club capaz de motivar a que gente viaje desde otras ciudades o países sólo para disfrutarlo (mi más profundo agradecimiento, a todas esas personas!).

Pero créanme, el sábado hubo un pequeño momento en que eché de menos la atmósfera del club tal y como la solía (¿solían? ¿solíamos?) paladear.

Alberto


[En la afoto, Jamie Parr repartiendo música, estilo y amoll, capturado por Sara. Glug! Para echar cualquiera de sus tres ojos a la hípersoulful playlist de Dani, pueden consultar nuestro Yahoo Group: http://es.groups.yahoo.com/group/THE_BOILER]