
Preámbulo: no podemos (ni queremos, ojo) evitar agradecer otra vez -y las que haga falta- al blog de Modgeneration, por su prontitud en informarnos de cosas interesantes.
Esta vez, gracias al susodicho blog, nos hemos enterado de que, tras años de prestar su talento a lo más granado de la escena Mod-R&B californiana, Ron Silva vuelve (otra vez, sí) a liderar a sus Monarchs (qué raro suena esto dicho en este país, por cierto), para seguir desgranando ese repertorio a caballo entre el R&B y el Soul de los primeros 60. Un repertorio donde coexisten temas originales como I Did My Part, con versiones de Rufus Thomas o Bobby Bland.
Todo ello, claro está, ejecutado con el pertinente dinamismo, el swing, el groove, el bop. Vamos, esa agilidad visceral que se conecta a los pies y los empuja al paso de baile, y a los dedos, provocando su chasqueo, y a la cara, que provoca sonrisas, ojos cerrados y algún que otro “yeah” o “sí señorrrr!” mientras el repertorio avanza por los oídos y corazones del público.
Bueno, pues eso, ese knack, también lo tiene Ron Silva.
De hecho, I Did my Part fue el tema, convenientemente endiscado en siete gloriosas pulgadas para el sello Get Hip en 1994, con el que Silva trascendió su condición de músico local del entorno vintage R&B californiano. Un entorno que, de esta manera, volvió a estar en auge desde los mesolíticos días de The Crawdaddys, gracias a él, además de a Nick Rossi (otro enfant terrible del citado entorno) y de los -nunca suficientemente añorados- Loved Ones, con los que Silva y Rossi colaboraban, y que fueron la gran esperanza del R&B blanco durante esa década de los 90, en la que ver a señores sobre un escenario haciendo lo correcto, con instrumental añejo y amplificación valvular era, simplemente, rarísimo. Y más desgranando un repertorio deudor de Lee Dorsey, Ike & Tina o Buddy Guy. Y ya no decimos, lo raro que todo eso podía parecer por estas latitudes.
Silva ya ha amenazado en varias ocasiones con un retorno que, finalmente, nunca ha trascendido el ámbito local de California. Crucemos los dedos, pues, para que esta vez sea diferente, y este cantante recompense ese océano de tiempo que ha caracterizado nuestra espera, con una gira y/o con nuevas apariciones en vinilo.
A fin de cuentas, hacía ya tiempo que no se hablaba del entorno Mod-R&B Californiano. Y, ya saben; estas cosas son cíclicas.
[Más información en el MySpace del artista que, como habrán adivinado con la lúcida sagacidad que les suele caracterizar, se halla enquistado en nuestra sección de links, un poco más abajo]
Esta vez, gracias al susodicho blog, nos hemos enterado de que, tras años de prestar su talento a lo más granado de la escena Mod-R&B californiana, Ron Silva vuelve (otra vez, sí) a liderar a sus Monarchs (qué raro suena esto dicho en este país, por cierto), para seguir desgranando ese repertorio a caballo entre el R&B y el Soul de los primeros 60. Un repertorio donde coexisten temas originales como I Did My Part, con versiones de Rufus Thomas o Bobby Bland.
Todo ello, claro está, ejecutado con el pertinente dinamismo, el swing, el groove, el bop. Vamos, esa agilidad visceral que se conecta a los pies y los empuja al paso de baile, y a los dedos, provocando su chasqueo, y a la cara, que provoca sonrisas, ojos cerrados y algún que otro “yeah” o “sí señorrrr!” mientras el repertorio avanza por los oídos y corazones del público.
Bueno, pues eso, ese knack, también lo tiene Ron Silva.
De hecho, I Did my Part fue el tema, convenientemente endiscado en siete gloriosas pulgadas para el sello Get Hip en 1994, con el que Silva trascendió su condición de músico local del entorno vintage R&B californiano. Un entorno que, de esta manera, volvió a estar en auge desde los mesolíticos días de The Crawdaddys, gracias a él, además de a Nick Rossi (otro enfant terrible del citado entorno) y de los -nunca suficientemente añorados- Loved Ones, con los que Silva y Rossi colaboraban, y que fueron la gran esperanza del R&B blanco durante esa década de los 90, en la que ver a señores sobre un escenario haciendo lo correcto, con instrumental añejo y amplificación valvular era, simplemente, rarísimo. Y más desgranando un repertorio deudor de Lee Dorsey, Ike & Tina o Buddy Guy. Y ya no decimos, lo raro que todo eso podía parecer por estas latitudes.
Silva ya ha amenazado en varias ocasiones con un retorno que, finalmente, nunca ha trascendido el ámbito local de California. Crucemos los dedos, pues, para que esta vez sea diferente, y este cantante recompense ese océano de tiempo que ha caracterizado nuestra espera, con una gira y/o con nuevas apariciones en vinilo.
A fin de cuentas, hacía ya tiempo que no se hablaba del entorno Mod-R&B Californiano. Y, ya saben; estas cosas son cíclicas.
[Más información en el MySpace del artista que, como habrán adivinado con la lúcida sagacidad que les suele caracterizar, se halla enquistado en nuestra sección de links, un poco más abajo]