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lunes, 19 de abril de 2010

Talk! and the Woohoos – “Música que no hace falta entender, sino sólo disfrutar”

Es verano de 2007 y “en una pequeña cueva húmeda del centro de Madrid, quisimos montar una banda para tocar la música que siempre habíamos admirado: música directa, honesta y sin líos”.

Así empieza Talk!, un trío de Hammond Jazz formado por Jon Sande, al Hammond, Benny Grooves, a la batería, y Lucas Vázquez, a la guitarra; éste último, encargado de responder a nuestras siempre cansinas preguntas.

“Al año –prosigue Lucas- conocimos a los Woohoos [Daniel Niño, saxo barítono, Pablo Hernández, saxo alto y Frank David Santiuste, trompeta], que se convierte en nuestra sección de vientos; y los seis grabamos en octubre de 2009 nuestro primer single”. Un disco que saldrá a la venta a finales en mayo, de la mano de Lontano Records, y en el que “incluimos dos temas: en la cara B, una versión del The Worm de Jimmy McGriff, y en la cara A, un tema nuestro llamado The Mountain”.

“Nuestra intención es sacar un LP cargadito de música. De todas formas, grabar un single ha sido algo que siempre nos ha entusiasmado y apetecido”

¿Pero, entonces, debemos entender este incipiente single como un aperitivo, un assaggino, al que será un álbum? “No. No lo vemos como un aperitivo, sencillamente es una forma directa y única de sacar dos temas para disfrutar”.

Todo en analógico, como es debido

A los mandos de la grabación de este sencillo, y como ya viene siendo habitual en estos últimos tiempos, cuando se habla de bandas de Soul, Jazz o Funk con criterio, se encuentra Carlo Coupé y su estudio Funk-O-Rama, “una persona tremendamente profesional y que sabe lo que hace en todo momento. ¡Además es mas majo que las pesetas!”

Junto con Carlo, la banda se ha adentrado en la “interesantísima experiencia de hacerlo todo en analógico”. Una experiencia a la que ya parecían tenerle ganas desde hacía tiempo: “conocemos muy bien la música de Speak Low, The Sweet Vandals, Glen Anthony Henry, etc.. y sabíamos que Carlo lo había grabado todo con equipos analógicos de los sesenta y setenta. Es una forma muy bonita de entender la música y el proceso de grabación. Esperamos poder trabajar con él otra vez en un futuro”.

Y, dejando de lado el trabajo en estudio, concluimos: ¿qué debe esperar alguien que acude en directo a veros?

“Un sonido muy particular. El órgano es otra historia. Es un instrumento que respira solo, es un sonido que abarca muchas texturas y matices. Tenemos dos formaciones. Los conciertos como Talk!, únicamente a trío. Y los conciertos como Talk! & the Woohoos. Como Talk! solemos tocar en sitios más pequeños, más íntimos, la gente se encontrará con tres descerebrados pasándoselo a lo grande, tocando un tipo de música que no hace falta entender, sino sólo disfrutar. Con los Woohoos solemos tocar en salas más grandes y montamos un show para que la gente no pare de bailar. Seis jóvenes apuestos dándolo todo”.

Podríamos añadir algo más: uno de esos latiguillos para sentenciar el post. Pero esperamos poder seguir hablando de Talk! & The Woohoos con más elementos de juicio, por ejemplo cuando pasen por fin por Barcelona; ya sea en disco o en directo.

Bueno, y si es de las dos maneras, mejor.

Claro.

[para no variar, pueden acceder a más información a través del MySpace del grupo, incrustado en nuestra sección de links, más abajo]

miércoles, 3 de febrero de 2010

Carlo Coupé pt.1 – “me gustaría volver a controlar todo lo que atañe a mis proyectos personales”


Era matemáticamente imposible, desde este blog, pasar de largo de Carlo Coupé. Admítanlo. ¿Quién ha producido el que posiblemente sea el par de álbumes made-in-Spain que aguardamos con mayor expectación, los de Faith Keepers y Al Supersonic & Teenagers? ¿Quién podría fardar de una carrera al servicio de la música negra de calidad, como la suya, en España? ¿Quién, en este país, se encumbra como Top-Hammondista, productor, compositor y arreglista de esa manera de la que sólo él es capaz?

Lo dicho, no podíamos dejarle como una etiqueta más. Como un señor al que hoy se nombra de pasada, y sólo decenios después un puñado de entusiastas nerds re-exhuman del olvido a través de artículos y libros destinados a connoisseurs como ellos; gentes con sobredosis de discos, dioptrías para parar un convoy y nulas vidas afectivas.

Puesto que el arte de Carlo está ocurriendo ahora, bajo diferentes frentes, y como es ahora cuando podemos escuchar sus temas, bailarlos, esperar lo nuevo con ansia y, también, perseguirle para hacerle entrevistas y preguntarle hasta por su número de DNI, hemos aprovechado esta feliz coincidencia espacio-temporal. Y le hemos hecho preguntas.

Y muchas.

“¡Uf! ¿Hablar de mí? Bueno, difícil cosa. En fin, trataré de hacerlo”, empieza Carlo, antes de ponernos en antecedentes sobre quién es y de dónde viene; y proceder diacrónicamente: “Mi amor por el Soul y por la cultura de los 60’s viene de mis años mozos, cuando estaba metido hasta las cejas en el mundo mod. Estoy hablando de los primeros 80. En aquellos tiempos aprendí a amar a los clásicos, y a admirar a los sellos míticos (Motown, Stax, Chess, Atlantic…). Más adelante descubrí los recopilatorios de Kent y un mundo nuevo se abrió ante mí… En mi adolescencia, con unos pequeños rudimentos de la técnica instrumental al teclado (había recibido algunas clases particulares de piano y de violín), formé parte de algunos grupos pero ninguno de ellos tuvo repercusión. Eso sí, desde un principio, siempre tuve cierta facilidad para hacer canciones. Durante mucho tiempo dejé de tocar o de componer, aunque siempre estuve vinculado a la música (no sólo al soul o al pop o a cualquier otro género de la música ligera, ya fuera en los 50, los 60, los 70 o incluso los 80, sino también a la clásica y a la ópera). Siempre estuve estudiando música, analizándola, escudriñándola… Y lo hacía con todo lo que sonaba, fuera lo que fuera, siempre que fuera bueno y me emocionara”.

Penélope & Carlo

El nombre de Carlo Coupé se empieza a oír por ahí cuando, a mediados de los 90, él y Penélope, su mujer-partner-compañera-de-vida (y mejor persona, si cabe), se cuelan en las estanterías de discos con Penélope & Carlo, de la mano del subsello de Subterfuge, Música Para un Guateque Sideral; un álbum de debut de fuertes acentos lounge, estilo que caracterizará también su siguiente trabajo, Estéreo Espectacular, siempre para el mismo sello. Sonoridades que, de alguna manera, ni ha abandonado ni le han abandonado a él. “Muchos de mis arreglos actuales beben de lugares parecidos. De hecho, uno de mis compositores favoritos, Burt Bacharach, cabe tanto en el soul, el pop, el lounge… No pienso que los estilos sean compartimentos estancos, muchos de ellos tienen vasos comunicantes. De todos modos, no creo que vuelva a hacer discos de exótica, easy listening, etc. En su día fue muy divertido pero hoy me llenan más otras cosas.”

¿Y Penélope? “Penélope es mi fan número uno. Así que está encantada con mis últimos discos…”, apostilla.

De BSO al Deep Funk


El tercer disco de Carlo, Tus Balas Llevan mi Nombre, fue un disco algo incomprendido, aunque valiente. Se trataba de la BSO de una película inexistente, de ese cine de género imposiblemente cool de finales de los 60, que, casi diez años después, Carlo tiene por “un gran disco, me parece a mí”.


Tras eso, su música da un giro, crea Funk-O-Rama Records, y empieza a trabajar en un nuevo proyecto de banda más enfocado a sonidos de corte Deep Funk. El sello donde produce material propio y ajeno (como Speak Low), no dura demasiado. “Funk-O-Rama fue toda una experiencia: dio muchísimo trabajo pero también muchas satisfacciones. Y, además, creo que merecerá un pequeño lugar en la intrahistoria discográfica underground europea”. Un esfuerzo que, tal vez, Carlo se vuelva a plantear: “Por supuesto que lo mejor es que el aburrido y agotador trabajo burocrático y promocional de una compañía discográfica lo lleven otros. Lo cual no quiere decir que en un futuro no muy lejano a lo mejor me lance de nuevo a la aventura empresarial discográfica; me gustaría volver a controlar todo lo que atañe a mis proyectos estrictamente personales”.

Con el cierre del sello y el inicio de una sólida colaboración con el label alemán, Unique Records, que aún hoy dura, Carlo se integra en los Sweet Vandals, combo de Funk Soul madrileño donde, como siempre, además de aportar su arte como organista, Carlo arregla, compone y produce. La relación no tarda, pese a todo, en tornarse tormentosa: “Desavenencias con algunos componentes de la banda, algunas grandes, unidas a ciertos problemas de salud míos, decidieron que mi futuro con ellos era imposible. Estaba claro que nuestros caminos debían separarse. Ahora ellos están trabajando en su propio proyecto y yo en los múltiples míos. De todos modos, yo no puedo trabajar en bandas, porque por lo general, en materia musical, los gustos de los demás me gustan poco. Para mí los grupos son un lastre. Sin embargo de aquella difícil experiencia con los Sweet Vandals extraje algo muy positivo: mi amistad con Santi Martín, su bajista: uno de mis mejores amigos y un músico increíble, con enorme talento, que colabora incansablemente en todos y cada uno de mis proyectos”.


Salto hacia el Soul

Tras el cierre del sello, la salida de Sweet Vandals y el principio de la actividad intensiva de carlo en su estudio de grabación, los Funk-O-Rama Studios de Madrid, surge una colaboración que catapulta a Carlo en el universo del Soul, gracias a su encuentro con el cantante californiano afincado en la capital, Glen Anthony Henry. De ahí surgen un par de increíbles singles, y un todavía más increíble álbum, Relax & Love, un auténtico must para todo Soul collector.

“Ahora mismo el proyecto está aparcado”, explica Carlo, “aunque espero que en un futuro podamos volver a hacer otro disco. Aunque no será fácil y, en el caso de que lo hagamos,habrá que tomarse tiempo. El listón quedó demasiado alto con el disco. Yo fui quien propuse a Glen, a quien había visto cantando con otros grupos como artista invitado, y a quien admiraba fervientemente, el hacer un disco juntos. Él aceptó enseguida. Es, sin duda, el más grande artista con el que he trabajado jamás”.

Hasta aquí la primera parte de la entrevista a Carlo, centrada en su carrera como músico. En breve, y siempre por el bien de las dioptrías de Uds., la segunda parte, donde Carlo nos pondrá al tanto de sus nuevos proyectos y de las particularidades de su estudio de grabación.




[En la imagen, Carlo en el estudio Funk-O-Rama, rodeado de precioso material vintage, y listo para grabar y producir a quien tenga la suerte, el gusto y el criterio de ponérsele por delante]

jueves, 19 de noviembre de 2009

The Faith Keepers - Trilita maña


Son de Zaragoza, son cinco, y son una bomba de relojería que arrasa con todo lo que se halle a 1 km a la redonda, con su personal conjugación de 50s & 60s R&B, Soul, Boogaloo, R&R y unas gotas de Garage y espíritu DIY.

A puntito de sacar su elepé de debut, Borja Téllez (voz y congas, a.k.a Little Phil, por su parecido con el cantante de los Nightshadows), nos explica un poco de qué van The Faith Keepers, y, sobre todo, de qué va a ir este primer disco.

“Es difícil situar exactamente el momento en que empezamos como grupo. Yo diría que en primavera del 2005, con diecisiete y dieciocho años. Todo empezó porque Álvaro y Esteban se juntaron para formar una banda llamada Paper Planes junto a Jorge Álvarez, nuestro antiguo bajista. Al cabo del tiempo me llamaron para cantar, y así empezamos bajo el nombre de Teenage Kicks”, explica Borja, quien matiza con una sonrisa pilla, parecida a la que exhibía Fèlix Millet cuando las cosas le iban pero que muy bien: “¿El por qué?... muy simple: sexo y rock&roll”.

Han pasado cuatro años y, tras innumerables conciertos en Zaragoza, “donde nos sentimos queridos no sólo por gente del rollo mod/ 6os, sino por todo el mundo que conocemos y nos apoya, como por ejemplo otros grupos en plan Shepherd's Bush, Rizillos o Zorras Adolescentes”, ya han tenido ocasión de pisar escenarios en Madrid, en el Wet Dream Weekender vallisoletano y en el clásico Euro yeyé Weekender gijonés.

+++ El disco

Y ahora, al trapo: ¿Cuándo sale vuestro álbum?

“El disco estará para diciembre, como regalo de Navidades, y saldrá sólo en vinilo para el sello de Fernando Pinto, Lontano Records, una persona increíble y muy agradable, que nos trata bien sin tapujos ni ñoñerías”, explica Borja refiriéndose al mítico Sini y a su nueva aventura disquera. “Fernando ha apostado fuertemente por nosotros desde la primera vez que nos vio”, apostilla.

La banda tenía anteriormente grabada una maqueta que jamás se editó y sólo les servía de tarjeta de visita, éste elepé será –por tanto- la primera grabación de la que se podrá disfrutar más allá de su MySpace, que constará de 11 temas (de los que 2 son versiones) “y un bugulú que posiblemente sea el tema que más nos gusta. Y hasta aquí puedo leer...”, sentencia el cantante de la banda, dejándonos con esa sensación de cuando se te acaban prematuramente las monedas en el peep show.

+++ Producción de lujo

El incipiente disco está, por si fuera poco, producido por Carlo Coupé; además de brillante compositor y organista, uno de los más importantes productores que este país le ha dado al entorno de la música negra de calidad grabando a artistas como el superlativo Glen Anthony Henry o, recientemente, los insignes Al Supersonic & Teenagers.

“La verdad es que ha sido una buena experiencia a pesar de la falta de tiempo, que a veces provoca un poco de estrés, pero grabar con Carlo es una buena referencia y estuvimos en todo momento muy cómodos en el estudio”.

Esperamos esa rodaja de “vinilo de sonido calentito” para que nos ayude a sobrellevar el frío invernal. Mientras tanto, pueden Uds. orbitar por nuestra sección de links y dar con el MySpace de la banda, el de Carlo Coupé y el de Lontano Stilo, de donde proviene el sello discográfico madrileño que les va a sacar a la calle el debut a estos muchachos.

The Faith Keepers son, para que les reconozcan en el súper:

Borja Téllez – Voz y Congas
Álvaro Suárez – Guitarra y Coros
Guillermo Aznar – Guitarra
“J” – Bajo
Esteban Bayona – Batería, Voz y Coros


[En la imagen, el currado logo de un grupo cuyo directo, desde luego, no defraudará a nadie]